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lunes, 21 de abril de 2014

El alma de la Compañia de Bomberos



"Cuando nos tocaba hacer la guardia.....siempre observaba aquí la Base....viendo cómo iba todo hasta de las llamadas de emergencia.
Una noche vi de reojo apenas 'con el rabo de mi ojo' que pasaba alguien. Esa persona salía por ejemplo del auditorio, otro día vi salir del almacén hacia fuera o al cuarto de guardia...era una personita así de bajita. Eso te podrán decir también mis amigos Jorge Sigüenza, Ivan Figueroa y Hermes Cabanillas quienes estuvieron en ese entonces.

Cuando descansábamos sentíamos que pasaba alguien pero no había nadie. Como era algo frecuente le pusimos el nombre del 'Chato'. Creímos que era inofensivo, no nos hacía daño o no nos escarapelaba el cuerpo.

Hasta la fecha se escuchan ruidos como si hubiera alguien en el baño o en otro ambiente.

Más o menos en el año 2003, hubo un día que nos quedamos a dormir en el patio donde están los vehículos. Sacamos los colchones por el calor y en la madrugada nos la pesadilla a todos. Sentimos que el cuerpo se adormecía, gritábamos y no nos escuchaban. Nos levantamos y contamos lo que pasó.

¡Ah! la gente antigua comenta que sí hubo una muerte y por eso es que se puso una cruz afuera, una cruz que hasta ahora está afuera".

¿Ubicas la curiosa cruz cristiana en el muro?
Foto: Miguel Núñez.
Ahora la ves más cerca. Tiene muchísimos años cuando
este local era la llamada Racionería de la Hacienda Cartavio.
Yo pensaba que era parte del sostén de algún cable
y no le encontraba sentido. Ahora ya sé por qué. Foto: Miguel Núñez.

Vocabulario
Base: Centro o local de la Compañía de Bomberos.
Con el rabo de mi ojo: A un lado de mi ojo. Apenas sobre lo que se ve.

Fuente oral
Sr. Jesús Moisés Portal Calderón (44 años) Tnte. de la Compañía de Bomberos 173-Cartavio. Actualmente chofer de un vehículo motorizado de la compañía.


viernes, 31 de enero de 2014

El Becerro Encantado en la Huaca Colorada o Huaca que Tiembla

Vi basura, desmonte, carretera por encima de restos arqueológicos que se van perdiendo poco a poco y a esa pérdida se suma la existencia absurda de una granja de pollos en una zona intangible. Aún así, aparece el relato de un animalito que fue codiciado hace muchísimo tiempo. El relato escrito al pie de la letra nos narra el profesor Carlos Sánchez Vega quien le llama de manera corta "El becerro encantado".

"Cuentan que el viejo huaquero Matías, que vivía en Llamipe, llevado por la codicia de querer apoderarse del becerro de oro, que en plena Luna llena solía salir en la cima de la Huaca Colorada o Huaca que Tiembla, organizó una expedición con los más experimentados huaqueros de la comarca.

Llamipe. Caserío antiguo desde donde se inicia el relato del Becerro Encantado. Lugar natal de Don Matías

Fue un viernes del mes de mayo que salieron del pueblo de Llamipe con dirección a dicha huaca. Estaban decididos a todo. Atravesaron las ruinas de “Chiqtoy” o “Chiquitoy Viejo” y luego de una hora de camino llegaron al pie de la huaca. Esta era alta, de color rojizo, semejante a la arcilla quemada. Tenía forma piramidal y no se notaba en ella huella de haber sido saqueada.

Huaca Colorada

Bebiendo y chacchando esperaron que llegara las 12 de la noche para subir hasta la cima. La noche estaba iluminada por la Luna y el firmamento se encontraba tapizado de luceros. En total eran cinco los que participaban en aquella aventura. Llevaban linternas y sogas, pues pretendían enlazar al becerro para que no se les escapara. Minutos antes de la hora señalada, empezaron a escalar.
A las 12 en punto la huaca empezó a temblar. Todos estaban intranquilos y atentos en espera de que saliera aquel brillante y famoso becerro.
De pronto, y cuando menos lo esperaban, surgió el becerro de oro y su brillo los encegueció a todos. Cuatro se lanzaron sobre él con la finalidad de cogerlo. Ocurrió entonces algo sorprendente: la parte central de la huaca se abrió y el becerro, junto con los que habían cogido, fueron tragados y sepultados en medio de un ruido ensordecedor.
Luego vino un silencio sepulcral como si nada hubiera acontecido. Cuentan que al día siguiente, encontraron al huaquero Matías divagando por los arenales, había perdido la razón y hablaba cosas sin sentido. En la actualidad es la única huaca del valle Chicama que cambia de color conforme pasan las horas del día, que tiembla a las doce de la noche y a la que los huaqueros respetan y no se atreven a profanar sus secretos".

Fin
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Ridículo e incomprensible ¿una granja de pollos a lado de una huaca en zona intangible?

A continuación unas preguntas que me hice luego de conocer directamente la zona.

¿En qué estado se encuentra la huaca Colorada?
Quizá no esté tan deteriorada por los huaqueros, pero presenta varios orificios grandes hechos por éstos en el pasado.
Presenta una plaza bien amplia en dirección Oeste.

¿Es cierto que se encuentra al lado de una granja de pollos?
Sí, y resulta que sus vehículos pasan por ahí mismo. Hay hasta un vertedero de pollos muertos. La granja está tan cerca que se nota el rompimiento armónico del pasado histórico del valle.

¿Qué ruta turística se puede hacer desde Cartavio incluyendo esta zona?
Traté de conseguir una ruta idónea para todo turista y vaya que lo hice. Dirigirse al Museo Chiclín, luego pasar por Llamipe, de ahí pasas a Laguna del Pato, las dunas, Chiquitoy Viejo o Chiqtoy, Huaca Colorada (que es accesible en ómnibus pero la carretera está afirmada) y de ahí recrearse en Club Cooperativo de Chiquitoy.

¿El Estado está protegiendo el lugar?
Sí, pero más en palabras. Y se han levantado ciertos pedazos de muros de color azul como hitos de protección a la zona intangible. Esos muros pequeños azules descoloridos fueron puestos por el I.N.C. ahora absorbido por el Ministerio de Cultura. En los hecho no neguemos que el Estado, a menos que se le avise cuida ya de la zona. Hoy en día el Club chiquitoyano llamado ASA (Amigos Siempre Amigos) ha sido Chiquitoy Viejo, es así que el Estado con los estudios del arqueólogo Víctor Hugo Ríos se ha considerado al sitio como el Complejo Arqueológico más grande de la costa norte peruana incluyendo el cerro Piedra Parada donde se halla incluso la piedra del culto y mirador antiguo, restos de canales de agua primario y secundario para riego, huaca Colorada (de la civilización Lambayeque o Sicán), el camino Chimú, el Templo Chiquitoy Viejo, entre otros.

¿El relato sigue vivo aún?
Por supuesto. Un amigo y profesor Fernando Laportilla, chiquitoyano neto, cuenta que la gente de la granja de pollos ha oído bulla, instrumentos musicales como banda y que además el lugar retumba (tiembla) de ahí el nombre de “huaca que Tiembla”. Además me dijo que hasta jugaban fútbol en la plaza ceremonial de la huaca ¿? algo muy curioso.

Fuentes bibliográficas
SÁNCHEZ VEGA Carlos: “ENTRE DUENDES Y LUCIÉRNAGAS” Pág. 78-81. Lima 2007.
Fuente oral: Fernando Laportilla.
Fotos, preguntas y respuestas: Miguel Núñez Bartolo.

martes, 14 de enero de 2014

El penar en la iglesia San José


Envío aquí dos relatos, pero con el transcurrir del tiempo podré agregar más.
Iglesia San José Cartavio. Foto: Luis Abanto Salazar.
LAS BANCAS
Este relato es de los años 50-55 más o menos. se trata de mi tío Fabio Sánchez, ahora es carpintero pero cuando era más joven se dedicaba a muchas cosas, a pintar.

Dice que fueron a pintar la iglesia pero en turno de noche. Como estaban apurados y dicen que estaba en construcción, fue con sus amigos de noche a pintar, como cuatro. Agarraron su escalera, sus rodillos. Mi tío avisó a sus amigos que iba a comprar y salió. Era de noche.
Cuando regresa encuentra a su compañero afuera de la iglesia pero asustado.
-          Le pregunta ¿qué tienes? ¿qué te pasa?
-          Uno de los amigos: responde en la iglesia pena.
-          Pero ¿cómo va a penar?

Mientras mi tío se fue a comprar, los otros tres se quedaron a pintar, pintaban la iglesia aunque también las bancas. Al trabajar escuchaban sonar las bancas ¡chruiii! ¡chruii! a cada rato, pero siguieron trabajando los tres, y ellos eran los que escuchaban. Vieron moverse las bancas. A los tres les faltaron patitas y bajaron rápidamente de donde estaban subidos, salieron corriendo.

¿Sabes a qué se debe eso? Los cadáveres, del ser humano que ha fallecido, ahí lo velan, rezan y te lloran. Y dicen que en la iglesia pena más que en el cementerio.

PD: Sé por referencias históricas de la gente de antaño que por el año 1960 ya la iglesia San José quedó terminada en su infraestructura.

Fuente oral: David Jara.

Patrono de Cartavio, San José. Foto: Miguel Núñez.

Relator de esta historia. Foto: David Jara.

LA PIEDRA

Siempre nos veíamos debido a las reuniones que teníamos por el trabajo, era el año 2011. Cuando veíamos el asunto de nuestro proyecto sobre relatos antiguos o cosas extrañas y escenificarlas en la calle Real con los alumnos de nuestro colegio, mi amiga Rosa Medina se animó a contarme una de las tantas cosas que ocurrieron alrededor del área de la iglesia San José de Cartavio. El relato habla de la Av. 28 de Julio en la cuadra que se halla la Funeraria "Gloriabamba".

¡Uy Miguel no te imaginas qué me ha pasado! Tú conoces a Pedrito, eehh Pedro Rivera. Ya, él es mi amigo de tiempo y una noche vino a visitarme. Tocó mi puerta y yo atendí por arriba en el segundo piso, desde esa ventana. ¿La hora? era más de las 11 pm.
Mientras estábamos tranquilamente conversando como siempre, cayó una piedra, sonó bien feo, qué fuera piedrita, fue una piedra grande como la palma de la mano. El sonido fue fuerte y había llegado casi a lado de Pedro. Sonriente nosotros buscamos al gracioso que estaba fastidiando. Mi amigo volteó a mirar y buscó de dónde la habían tirado. Yo desde el segundo piso miré también, desde ahí hay una mejor vista pero…………era de noche….no había gente…..todo silencio, calle prácticamente sin personas.

La piedra había llegado en una dirección como si lo lanzaran desde atrás de mi amigo (parte trasera de la iglesia) pero igual no estaba nadie. Además tremenda piedra quién la va a tirar de tan lejos. Mi corazón se hizo ufff, es así que bajé inmediatamente al primer piso, abrí la puerta mi amigo estaba asustado y yo ni qué decir. Dimos las últimas palabras para encontrar una explicación pero nada. Nos despedinos y él se fue volando a su casa.

Rosa Medina. Foto: Miguel Núñez.
Pedro Rivera. Foto: Pedro Rivera.



Fuente oral: Rosa Medina

jueves, 21 de noviembre de 2013

El Niño y Urcape



El señor Juan Róger Sabana López nos dio el encuentro en la ramadita de la casa donde nos esperaba su cuñada, la señora Mirtha Mendoza, justo refrescándonos con la gaseosita y comiendo unas galletitas. Con mis alumnos escuchamos su relato.

“En San José Bajo las familias dueñas de estos terrenos cuidaban de sus tierras y además se tenían monedas antiguas sobre las haciendas de ese entonces. Mi familia tuvo una fábrica chancaquera aquí nomás cerca donde está una chimenea de ladrillos con un muro de una casa antigua, son ruinas ahora nomás. Les cuento algo más, pero esto es en serio, no es nada de bromas o algo que se contó sino fue real porque yo mismo lo vi.

Cuando tenía 12 años más o menos debido al fenómeno del Niño este caserío se vio afectado por gran la cantidad de agua que traía el río. Las acequias se llenaron tanto que comenzó a rebalsarse el agua. Nosotros apurados tratamos de desviar las aguas, con palana y sacos de arena. Era el año….creo…. 1955 ó 1958.

Vimos cómo el agua venía y entonces se posó por un lado de la huaca Urcape. De allá arriba _señala lo alto del valle_ venía el agua y a un lado de la huaca se formó un pozo lleno de agua, de muuuuucha agua. El agua venía y venía, pero lo raro era que el agua empozada seguía en el mismo sitio y no pasaba a otro lado. Nos dimos cuenta que era como que la huaca a manera de puquio pero que se tomaba el agua. A ella no le afectó, pero qué extraño que esa agua de ese gran pozo no se rebalsara. Es extraño pero eso ví”.
Juan Róger Sabana relatando

Fuente oral
Juan Róger Sabana López (58 años).


martes, 16 de julio de 2013

Otros relatos sobre el Anexo de Nazareno

Otros relatos sobre el Anexo de Nazareno

El perro

“En tiempos de Hacienda por la calle Real (la calle del centro) aparecía de vez en cuando un perro negro furioso jalando cadenas. Si se encontraba en la esquina con alguien estas personas corrían peligro. Si alguno de ellos lograba ver al perro, éste animal seguía a atacar. La persona perseguida podía correr a su casa pero al entrar a ella comenzaban a babear por ese susto. Eso contaban los antiguos aunque yo nunca viví eso”.
Calle Real-Moncada

Nazareno 04

“Durante la crisis de las cooperativas azucareras entre los años 1989-1990, Nazareno ya no tenía electricidad porque la fábrica estaba ‘parada’ (sin funcionar). Desde Cartavio se nos daba energía eléctrica, pero llegaron tiempos en que ya no teníamos.

Los trabajadores que tenía yo a cargo iban para trabajar a Nazareno 04 (así se llama a un cuartel o campo), y esta gente se encargaba de cada motor estacionario. Estos motores eran usados para extraer agua del subsuelo ya que ni siquiera teníamos electricidad.
Aquél lugar conocido más conocido como El Pozo 142 era un sitio de mucho susto supe. Luego del trabajo los hombres a mi cargo llegaban a contarme cosas de apariciones y yo les decía ¡callen, lo que pasa es que son unos miedosos! Pero es extraño que varios me hayan dicho lo mismo. Otros hombres de trabajo que sabían que debían ir por ese pozo, ya comenzaban a dar muestras de miedo”.

¿Pero qué era lo que tanto susto causaba?

“Ellos decían que se echaban a descansar….y una mujer gringa muy hermosa se les aparecía de improviso muy cerca. Ella de frente se abalanzaba sobre ellos a querer tener sexo, a hacer el amor…entonces ellos se asustaban con estas cosas que la aventaban y salían corriendo”.

Don Evaristo ¿acaso se quedaron dormidos en el trabajo ahí en el campo?

“No. Esa mujer se aparecía sin que ellos ni siquiera tengan las intenciones de dormir. Pero que estaban asustados por lo que les pasó pues sí yo los veía muy asustados. No sucedió a unos cuantos, sino a algo de 20 personas en esos tiempos de la crisis cooperativa. Yo creo que esas apariciones sucedieron porque en el pasado en Nazareno 4, 8 y 9 ha habido bastantes huacas, quizá hay tesoros”.


Campos de Nazareno. Riego por mangas.
Don Evaristo Santisteban y su esposa Doña María Angelita Rubio Fernández (58 años).



Fuente:
Don Evaristo Candelario Santisteban Alfaro (57 años) à Supervisor de la empresa.


Nazareno y su relato sobre la Virgen del Carmen

Después de varios años, creo que desde el 2006, no había visto de muy cerca a Nazareno más que con una bicicleteada que hice al balneario “El Brujo”.
Nazareno es un anexo de Cartavio desde los tiempos de Hacienda. Mi madre contaba que había una casa hacienda encima de su huaca, pero cuando yo pasaba ya esa casa estaba cada día desapareciendo.

Don Evaristo Santisteban me contó que antes era una zona de muchas huacas que el hacendado de ese tiempo destruyó para cultivar cañas de azúcar. Hasta que se hizo esta iglesia. La iglesia tiene casi 90 años. Y qué interesante que ese edificio pueda estar edificado casi con la antigüedad de la Virgen del Carmen (88 años este 2013).

La festividad se está aproximando a un siglo, por lo que don Evaristo muchísimo antes que nazca, ya la imagen era venerada desde 1925.


Virgen del Carmen original desde su altar-Nazareno

La imagen grande

“El ingeniero-administrador de Nazareno trajo una Virgen del Carmen grande. La pequeña la guardó en el almacén.
Se sabía que la gente siempre veneraba a la imagen de la Virgen del Carmen pequeña pero desde que hubo el cambio se estaba honrando a la más grande.
Una tarde el administrador pasaba a las 6:00 pm montado en su caballo y llegando frente a la iglesia el caballo de la nada lo botó. Se cuenta que se rompió una pierna casi por el tobillo.

Él se puso a pensar y decidió regresar a la Virgen del Carmen pequeña a su altar original. Así hizo pues y desde ahí no le vino cosas malas”.
El antiguo Almacén donde se guardó temporalmente a la Virgen del Carmen original.

Pregunté si la imagen grande fue sacada de la iglesia pero la respuesta fue un no. La imagen traída por el entonces hacendado fue colocada a un lado, pero que en realidad la imagen considerada más especial en Nazareno era la pequeña a quien muchos devotos llegan desde el norte del país y desde la capital en el mes de julio.

Fuente:

Don Evaristo Candelario Santisteban Alfaro (57 años)à Supervisor (empresa Cartavio).

martes, 26 de febrero de 2013

Nazareno 09


Nazareno, anexo de Cartavio, es un pueblito muy sencillito, se ubica cerca de la playa “El Brujo”. Se puede llegar al lugar cruzando el puente Nazareno y desviar hacia la izquierda. Prácticamente está entre los límites de los distritos de Santiago de Cao y Magdalena de Cao, territorio de los antiguos mochicas. En esta zona de caña de azúcar nos dice el trabajador Jorge el siguiente relato.

“En el año 2012 por el mes de noviembre estaba solo trabajando en el campo. ¡Ah! pero te diré todo de cómo llegué ahí y qué pasó después.
Debía ir a ver las mediciones de instalaciones de riego por manga más o menos a la 1:00 pm Esas instalaciones son las que de manera moderna usan los jebes duros para distribuir las aguas a los campos. Mi jefe de turno, en una moto lineal, me dejó en el lugar  por los campos de Nazareno. Desde la 1:00 pm regresaría recién a recogerme a eso de las 6:00 pm.
Debía vigilar que el motor no falle y saque el agua suficiente para el riego en Nazareno 09, a esto le llamamos la hora de trabajo de bombeo de pozo.

Ya había almorzado. El pozo funcionaba normal. Tomé mi celular y llamé a mi jefe. La llamada no entraba. En eso giré mientras tenía mi celular en las manos y ví que el pozo se apagó. Comencé a sentir miedo sin saber. Me acerqué al pozo para poder encenderlo. Antes de estar cerca, ni muchos pasos había dado,  noté que se prendió solo. Recordé entonces que el lugar penaba, pero ni idea de darle importancia a esos cuentos.

Me paré en un cerrito del borde de la acequia debajo de un árbol (es que el Sol quemaba), por lo que me alejé del pozo. Minutos después me senté y escuché una voz rara pero era sí de una mujer. Sólo escuché… Intenté llamar por segunda vez a mi jefe estando a una distancia de 100 m del pozo. Escuchaba con más fuerza la voz. Di la vuelta como cuartel y medio para ver si era cierto que una mujer estaba por ahí. Al llegar cerca del pozo hubo silencio como si me hubieran visto. Eran como las 3:00 pm y se nubló el panorama de la acequia. Logré ver a una mujer mitad de cuerpo, sus manos eran como paleta sacudiendo el agua a los lados de ella. Levantaba el agua aleteando. No logré ver su cara pero sí por el pelo largo, tenía su tez blanca.

Eso me atontó, me encomendé a Dios como cinco minutos. Agachado o inclinado como a 25 ó 30 metros de distancia, asomé a  ver que esa mujer se metió por el tubo del pozo apagando y prendiéndose el mismo. Ya no me acerqué sino que salí a la pista y esperé a mi jefe. En eso me llega una llamada:
_ ¿Gonzales dónde estás?_
_ Aquí estoy por el otro lado jefe… _dándole la ubicación exacta.
_ ¿Qué pasa te veo asustado?_ su jefe pregunta asustado.

Le conté todo. Ya me había enterado de la aparición de esta mujer pero interés nunca puse. Supe que ya conmigo son 04 casos, 04 los que vieron.  Entre ellos un tomero, un guardián de Nazareno que quedó babeando”.
 El que ofreció este relato. Foto: Miguel Núñez
Fuente oral
Jorge Gonzales Esquivel (31 años).